- Masonería en España; historia sorprendente
- Masonería en España, Historia viva de una fraternidad misteriosa… o no tanto
- La Masonería en España y el siglo XIX, libertad, revoluciones y un poco de caos
- Guerra Civil, franquismo y la noche más larga
- Masonería en España, hoy, menos mito, más humanidad
- ¿Por qué alguien querría unirse hoy a la masonería?
- Historia que sigue escribiéndose
Masonería en España; historia sorprendente

Cuando escuchamos Masonería en España, muchos imaginan secretos, símbolos extraños o reuniones en sótanos iluminados con velas. Y sí, suena muy cinematográfico, pero la realidad es mucho más interesante, la masonería ha sido una especie de espejo histórico donde España ha reflejado sus miedos, sus cambios y hasta sus esperanzas de modernidad.
Yo la descubrí casi por accidente, una de esas búsquedas rápidas que luego te atrapan y me sorprendió ver que, detrás del aura misteriosa, hay una historia sorprendentemente humana. Persecuciones, renacimientos, debates filosóficos… casi como una novela, pero con personas reales que intentaban pensar y vivir de otra manera.
¿Y por qué debería importarnos hoy? Pues porque entender la masonería no es solo entender rituales, sino entender una parte de nuestra propia evolución como sociedad.
Aquí te dejo un viaje conversacional y algo imperfecto (como todo humano), para entender qué es esto de la masonería, cómo llegó a España, por qué tantos la temieron y qué queda de ella hoy.
Masonería en España, Historia viva de una fraternidad misteriosa… o no tanto

A ver, empecemos por lo básico. ¿Qué es la masonería realmente? Si te imaginas túnicas, conspiraciones y escenas de películas misteriosas… respiremos un segundo.
La masonería es mucho menos cine y mucha más filosofía: una fraternidad que usa símbolos antiguos (martillos, escuadras, columnas…) para reflexionar sobre la vida y la ética. Y sí, la Masonería en España llegó muy pronto: en 1728. Los británicos trajeron las primeras logias y, como podrás sospechar, la Inquisición no estaba muy feliz con ellos.
Desde entonces, la masonería española ha sido como ese amigo que quiere hacer el bien, pero siempre termina metido en líos por culpa del contexto.
Orígenes tempranos, cuando las logias eran “confesables… o no tanto”
Para que te sitúes mentalmente:
España, siglo XVIII
Iglesia fuerte
Inquisición alerta
Y unos señores reunidos hablando de libertad, razón y fraternidad
Era cuestión de tiempo para que la cosa estallara. Hubo persecución, miedo y clandestinidad. Aun así, las logias sobrevivieron contra todo pronóstico. Como esas plantas empeñadas en brotar entre las baldosas aunque nadie las riegue.
La Masonería en España y el siglo XIX, libertad, revoluciones y un poco de caos

Aquí comienza la parte emocionante. Con la llegada del liberalismo, las logias florecieron. De repente, en muchas ciudades españolas había grupos que debatían sobre política, filosofía y futuro. Yo siempre imagino la escena como un café ruidoso lleno de tertulianos apasionados… pero todos con mandil masónico.
La masonería se volvió símbolo de modernidad, educación y cambio. Y claro, algunos se metieron más en política que otros. España nunca ha sido un país aburrido.
La Segunda República y el espejismo de libertad
Entre 1931 y 1936, la Masonería en España vivió un renacimiento. Había diversidad, debates profundos, actividades culturales… parecía que la historia, por fin, estaba a favor.
Duró poco.
La hoguera de libertad se apagó con la Guerra Civil, y lo que vino después fue uno de los capítulos más duros para los masones.
Guerra Civil, franquismo y la noche más larga

Aquí la historia se vuelve oscura. Franco aprobó la famosa Ley para la Represión de la Masonería y el Comunismo, una persecución abierta y legalizada. Ser masón era casi una condena en sí misma.
Miles fueron perseguidos, encarcelados o exiliados. A veces me pregunto:
¿Cómo se mantiene viva una fraternidad basada en la luz cuando te obligan a vivir escondido?
Pero sobrevivieron. Porque las ideas, cuando son profundas, suelen encontrar formas de seguir vivas.
Masonería en España, hoy, menos mito, más humanidad

La transición democrática trajo aire fresco, y con ese aire la masonería volvió a salir a la luz. Hoy existen varias obediencias activas:
Gran Logia de España (GLE)
Gran Logia Simbólica Española (GLSE)
Otras logias mixtas y humanistas
La mayoría de gente aún piensa que los masones son “secretos”, pero en realidad son más discretos que secretos. Hay una diferencia enorme entre privacidad y conspiración.
Las logias actuales se dedican sobre todo a:
Desarrollo personal
Ética
Filosofía
Actividades culturales
Trabajo simbólico
Te cuento algo personal, una vez visité una logia. El ambiente tenía algo de biblioteca antigua, un toque de meditación y un grupo de personas que querían hablar de cosas profundas sin miedo a parecer demasiado intensas. Un lugar peculiar, pero fascinante.
¿Por qué alguien querría unirse hoy a la masonería?

La respuesta no está en películas ni en teorías conspirativas. Mucha gente llega por:
Búsqueda de propósito
Comunidad
Filosofía de vida
Tradición simbólica
Curiosidad
O la necesidad de reflexionar sobre sí mismos
No encontrarás superpoderes ni secretos globales. Pero sí un espacio donde personas con inquietudes similares intentan, muy humanamente, mejorar.
Y eso, sinceramente, tiene su encanto.
Historia que sigue escribiéndose

La Masonería en España es un relato intenso, lleno de luces, sombras, persecuciones, renacimientos y transformaciones. Un camino que no ha terminado.
Y ahora que sabes todo esto… pregúntate:
¿Te atraen los símbolos?
¿La historia?
¿El misterio?
¿O la idea de una comunidad filosófica que busca construir algo mejor?
Sea lo que sea, si has llegado hasta aquí, ya formas parte aunque sea un poquito de esta historia.

