¿Mujeres masonas famosas? Pues sí, y vaya mujeres…
Cuando escuchamos “masonería”, lo primero que se nos viene a la cabeza es humo, rituales secretos y hombres con mandiles raros. Vamos, como si fuera, una especie de club oculto al estilo de El Código Da Vinci. Pero… sorpresa: ahí también estuvieron ellas. Sí, las Mujeres masonas famosas, mujeres reales, de carne y hueso, que con más agallas que recursos se abrieron camino en un mundo pensado para excluirlas.
Y aquí comienza lo interesante: no eran solo espectadoras. Eran revolucionarias, intelectuales, escritoras y políticas. Supieron usar las logias para lo que mejor sabían hacer: cambiar las reglas del juego.
Cinco Mujeres masonas famosas que cambiaron las reglas del juego
Clara Campoamor
Si la democracia en España tiene rostro, ese rostro es el de Clara Campoamor. Fue la mujer que en los años 30 se plantó en el Congreso y dijo: “las mujeres también votamos, gracias”.

¿Fácil? Para nada. La atacaron, la ridiculizaron y hasta sus propios compañeros políticos quisieron silenciarla. Pero Clara era masona, y en la masonería encontró un espacio de debate y apoyo que le dio fuerza para no ceder.
Yo siempre me pregunto: ¿qué habría sido de nosotras sin ella? Tal vez tú y yo no estaríamos hablando de derechos, sino de permisos. Y todo porque una mujer decidió no callar.
Carmen de Burgos
A Carmen de Burgos, o Colombine como firmaba, la imagino hoy con un blog viral y mil haters en Twitter. Fue periodista, escritora, feminista y una defensora implacable del divorcio en tiempos en los que eso sonaba a herejía.

Su pertenencia a la masonería le dio red y altavoz para mover esas ideas incómodas que nadie quería escuchar. Y pienso: si con una pluma ya consiguió tanto, ¿qué haría hoy con internet? Probablemente revolucionar las redes.
Rosario de Acuña
Rosario de Acuña fue de esas personas que no saben estar quietas cuando algo no cuadra. Escritora, pensadora y dramaturga, levantó ampollas en una España que no soportaba a una mujer rebelde, crítica con la religión y defensora de la educación laica.

Lo bonito de su historia es cómo la masonería le sirvió de refugio y de trinchera intelectual. Yo, al leerla, siento que estaba siempre un paso por delante, como esas personas que parecen vivir en el futuro. ¿No os pasa que da vértigo pensar en lo sola que tuvo que sentirse a veces?
María Deraismes
Del otro lado de los Pirineos encontramos a María Deraismes, escritora, feminista y pionera de la masonería mixta. Co-fundó “Le Droit Humain”, una obediencia que abrió sus puertas a hombres y mujeres en pie de igualdad.

Lo que me flipa de Deraismes es que no se quedó en el discurso: creó una estructura nueva. Y eso es mucho más difícil que quejarse. Fue como plantar una semilla que hoy sigue dando frutos en decenas de países.
Annie Besant
Y si hablamos de intensidad, ahí está Annie Besant. Feminista, activista social, líder teósofa y masona. Fue ella quien llevó “Le Droit Humain” a Inglaterra y lo expandió con una energía arrolladora.

Lo que más me emociona de Annie es esa mezcla rara, pero poderosa de espiritualidad y lucha social. Era capaz de hablar de misticismo un día y al siguiente estar organizando huelgas. Vamos, que demostraba que la revolución puede ser tan terrenal como espiritual.
¿Y por qué importan estas Mujeres masonas famosas hoy?
Porque estas Mujeres masonas famosas no solo discutían símbolos y ritos. Ellas soñaban con una sociedad más justa y se arremangaban para hacerlo realidad. Sin ellas, tal vez no tendríamos voto, ni divorcio, ni educación laica.

La próxima vez que alguien te diga que la masonería era “solo cosa de hombres”, suéltale estos nombres y observa su cara. Y luego piensa: ¿no seremos nosotras, hoy, las herederas de esa rebeldía silenciosa?